Voy a revelar el secreto más profundo de la saga Crepúsculo, pero vas a tener que ayudarme. Imagínate la siguiente escena: Estás sola en casa. Tocan a la puerta. Abres. Delante de ti se encuentra Edward Cullen. Pálido, alto y mirándote a los ojos te dice con una sonrisa : "¿puedo entrar?" Tienes dos segundos para pensar en serio qué harías. Pero seguramente no los necesitas o te sobra uno. Si aún tuvieras fuerzas para hablar, solo podrías decir: sí.
¿Por qué conoces a Edward Cullen? ¿por qué te suena su nombre? Miles de libros, miles de entradas de cine, miles de descargas piratas en internet ¿te has preguntado por qué?
Estaba caminando por la calle cuando vi una fila interminable de muchachas, de adolescentes, agitándose y dando saltitos sobre sus pies mientras abrían las puertas del cine ¿por qué miraban suspirando hacia los posters con la cara de Edward Cullen? También yo me quedé mirando a sus ojos de vampiro tratando de ver qué tenían de particular, y entonces me hipnotizó y comenzó a hablarme él mismo: "¿que por qué vienen todas a verme o por qué gastan sus ahorros en leerme? entérate de una vez: no me alimento de sangre, sino del deseo más profundo de todo adolescente. El deseo de amar y de ser amado. Pero no de cualquier forma. Yo les ofrezco algo con lo que sólo han podido soñar en sus mejores sueños y que muchos nunca han visto con sus ojos hasta que me han visto a mí. Yo les ofrezco, y les señalo a la vez, lo único que necesitan: el amor eterno y fiel. Nada más les importa en realidad. Al príncipe azul le salen canas, arrugas y luego se muere; yo soy mucho mejor. No puedo marchitarme ni envejecer; soy el amante perfecto porque amo sin parar, día y noche, para siempre. Por eso no les importa si soy un vampiro o si tienen que convertirse en vampiras o en lo que sea. Son detalles sin importancia mientras el amor brille y dure."
Miré a las chicas que seguían dando saltitos y luego otra vez al poster. Ahora Edward estaba silencioso. No se ufanaba. Sabía que en realidad la atracción que sientes hacia él no cosa suya. Sabía que ese sentimiento de zambullida en tu corazón cada vez que le ves, ese sentir como si una piedra cayese en un lago cada vez que se estrena libro o película sobre Edward, no depende de él, sino de tí, de un deseo tuyo. Lo tienes tú y está en tu corazón. Es irresistible, está dentro de tu pecho, ni desaparece ni desaparecerá. Y además está destinado a crecer: el deseo de un amor infinito, que no muera y no traicione. El deseo de un amor exclusivo y fiel.
La adolescencia y la juventud activan en tu corazón el deseo que te acompañará siempre; buscarás el amor eterno y fiel como un misil busca la fuente de calor. No descansarás hasta alcanzarlo. Y con tal de lograrlo estarás dispuesta a pasar por encima de lo que sea. Lo buscarás con tal fuerza que podrás equivocarte y confundir lo que es amor con lo que se le parece. A veces el amor se presentará limitado, bajo la capa de la manipulación, la obsesión o la compulsión; si no estás atenta el impulso de tu interior se irá detrás de esto y en lugar de perseguir al sol te irás detrás de su reflejo, a un charco o a una poza.
Podrás confundir el amor eterno con los celos sin fin. Pero atenta a la finta. Un chavo celoso que desea poseerte y nada en la desconfianza no tiene amor eterno. El amor verdadero confía, te deja libre, quiere lo mejor para tí y se preocupa por ti pero no te monopoliza. Edward es un celoso, pero Bella no se da cuenta o no le importa. Ella se va con la finta.
Podrías confundir el amor eterno con el juego íntimo. Podrías así prometer amor "eterno" a alguien diverso cada mes. Así tu deseo no se saciará, Edward se alejará cada vez más, será inalcanzable, pensarás que imposible. Y esto porque el amor verdadero es exclusivo, lo que das a tu enamorado, al amor de tu vida, no puede ser lo que das a cualquiera; y por eso esperar tiene sentido.
¿Este es tu destino? ¿tratar de alcanzar a Edward sin poder hacerlo nunca? ¿experimentar lo mismo que Bella sin lograrlo?
No. Abre bien los ojos. Tu destino es mucho mejor que eso. El amor eterno y fiel, es aún mejor que el de Edward Cullen. El amor verdadero te respeta como eres. No te impide tomar tus propias decisiones, ni te acorrala como un vampiro o un lobo. El amor verdadero no es un novio abusivo ni celoso. El amor verdadero no bebe tu sangre, sino que la da toda por ti. El amor verdadero, eterno y fiel, ¡existe! y te quiere. Se asoma por la noche cuando duermes a la puerta de tu corazón. Te acaricia cuando despiertas. Le da la luz a tus ojos y el aire a tus pulmones. Te mira hasta el fondo de tu conciencia, pero no toca tu libertad, más bien la besa y te la cuida como si fuese un objeto maravillos de cristal fino. Y luego, en el momento que no estás distraída, cuando le miras a los ojos, cuando estás a solas tú y él, sólo entonces... te dice: ¿quieres venir conmigo? entonces, si quieres ven y sígueme.
A algunos les llena directamente. Lo sienten así y sólo ellos se dan cuenta. Pero todos pueden llenarse de él y amar a los demás con ese tipo de amor.
Contágiate de ese amor. Debe ser maravilloso cerrar los ojos sabiendo que alguien se muere de ganas por estar contigo. Es más maravilloso aún acostarse sabiendo que ya ha muerto de ganas por ti y que vuelve de la muerte para amarte sin fin y vivir a tu lado. Para siempre. Repito: Para siempre. El amor eterno. Verdaderamente fiel. Mucho mejor que Edward Cullen.
martes, 10 de mayo de 2011
lunes, 26 de abril de 2010
¿Cómo usar mi vida del mejor modo posible?
Hola a todos, os presento al P. Joseph Tham. Es nuestro primer sacerdote chino. Su historia es increíble, pero créetela o me veré obligado a pasarte su correo para convencerte.
El P. Joseph nació en Hong Kong, se transfirió a Canadá y allí estudió la carrera de medicina. Ejerció varios años como médico brillantemente, pero su inquietud intelectual le llevó a seguir estudiando. Parece que medicina le sabía a poco así que se anzó a la carrera de matemáticas puras consiguiendo el título de nuevo brillantemente (sí, lo sé, ya lo he dicho antes, pero lo de "brillante" abunda mucho en la vida del P. Joseph)
Fue durante este período cuando descubrió sus increíbles dotes para la pintura. Todos me dicen que exagero, pero el P. Joseph pinta a la velocidad del sonido. Al menos esa es mi impresión. En una siesta puede empezar y terminar un cuadro, sacarle una foto y venderlo por internet. Así ayudó a la Escuela de la Fe cuando trabajó en México.
La mayoría de nosotros estaríamos mareados haciendo sólo la mitad de esto, pero el P. Joseph sentía que le faltaba algo. No sabía qué. Era médico, matemático y como hobbie, artista. Pero dentro de él... ese vacío, esa llamada a algo más.
Así que se fue a África como misionero. Sí, has leído bien: África. Misionero. Dos veranos. Pero como laico. Fue a ofrecer sus servicios como médico. Esto le gustó más. Podía ayudar a todos gratis y sanarles... pero... el vacío seguía ahí ¿qué pasaba? ¿por qué? El Dr. Tham ayudaba a todos, curaba a un hombre... pero se daba cuenta de que ese señor quería algo aún más que su salud. Quería, por ejemplo, que su hijo fuera bueno. Y él ahí no llegaba. Curaba a una señora. La señora quería estar sana. Pero quería aún más que su marido le fuera fiel. Y él ahí no llegaba. Veía que todos aspiraban a algo más que lo material. Africa le iluminó.
Así fue como descubrió su llamada al sacerdocio ¡ser sacerdote! ¡ser misionero!... ¡Así podría ayudar a todos a llenar esa sed de Dios! Así podría darles a todos lo que más anhelamos. Así podría darles el bien más grande que podemos compartir entre nosotros: la fe.
Ya han pasado varios años desde entonces y ahora el P. Joseph es sacerdote aquí, en Roma. Claro que para eso tuvo que estudiar filosofía y teología. Pero estaba entrenado. Estudiar para él es como respirar. Tanto que hace dos años consiguió también el doctorado en bioética.
Ahora el P. Joseph alterna sus clases en Roma con salidas prolongadas a Estados Unidos y a Hong Kong donde puede exponer la doctrina de la Iglesia sobre la vida y usar su experiencia de médico para acercar a otros profesionales al Evangelio.
¡Gracias por su ejemplo, P. Joseph!
viernes, 23 de abril de 2010
Como es más fácil, estoy subiendo las fotos en FACEBOOK: podéis verlas buscándome por el correo: "ynadaqueperder@gmail.com"
jueves, 22 de abril de 2010
Una visita al Highlands de Barcelona
Tengo que reconocer que esta visita me encantó. Hemos visto un ambiente maravilloso y quería agradeceros vuestra atención y todas las preguntas que me hicisteis. Perdonad que no os haya dejado mucho tiempo para más; aquí tenéis mi correo por si queréis comentarme algo de la charla o tenéis alguna curiosidad: ynadaqueperder@gmail.com
Con el H. Lorenzo Curbis me siento un enano (aunque mido 1,87)
Aquí estamos el P. Francisco y yo con el H. Lorenzo Curbis. No está subido a una silla. No. Nosotros no estamos de rodillas, es que él es así: mide 2,12 y era jugador profesional de Basket en Italia. Como os dije: de los 415 sacerdotes y religiosos que somos en casa no hay ninguna historia igual que otra. A propósito: al H. Lorenzo le falta un año más o menos para ser sacerdote ¡vamos a rezar para que meta muchos triples para Dios y viva los cuatro cuartos de su vida haciendo mucho bien a los demás!
viernes, 16 de abril de 2010
HOY HE HECHO MUCHOS AMIGOS
Hoy hemos estado en el colegio de Santa Isabel, en Barcelona. Mi hermana me dijo:
"No te van a hacer ni caso"
Oh No! No pude dormir.
Tenía pesadillas ¿qué iba a pasar? ¿Me iban a escuchar si les hablaba de la sed de Dios? ¿o de lo que hace un misionero?
Además ¡había habido un partido del Barça la noche anterior!
Me imaginaba lo peor.
Ya me estaba viendo el panorama...





¡Pero no! Mis pesadillas no se convirtieron en realidad!
¡La verdad es que todos estaban superatentos! ¿por qué? ¿estábamos hablando del Barca? ¡No! ¿entonces?.. ¡gracias por estar tan atentos! Espero que os haya gustado lo que os contamos sobre la sed de Dios!







Gracias a todos! lo hemos pasado muy bien con vosotros. Si tienes alguna curiosidad o quieres aclarar algo de lo que te contamos escríbe a "ynadaqueperder@gmail.com". También puedes dejar aquí un comentario si quieres.
"No te van a hacer ni caso"
Oh No! No pude dormir.
Tenía pesadillas ¿qué iba a pasar? ¿Me iban a escuchar si les hablaba de la sed de Dios? ¿o de lo que hace un misionero?
Además ¡había habido un partido del Barça la noche anterior!
Me imaginaba lo peor.
Ya me estaba viendo el panorama...
¡Pero no! Mis pesadillas no se convirtieron en realidad!
¡La verdad es que todos estaban superatentos! ¿por qué? ¿estábamos hablando del Barca? ¡No! ¿entonces?.. ¡gracias por estar tan atentos! Espero que os haya gustado lo que os contamos sobre la sed de Dios!
Gracias a todos! lo hemos pasado muy bien con vosotros. Si tienes alguna curiosidad o quieres aclarar algo de lo que te contamos escríbe a "ynadaqueperder@gmail.com". También puedes dejar aquí un comentario si quieres.
viernes, 9 de abril de 2010
¿Qué hace un sacerdote?
Me encanta ser sacerdote. Todos somos como peces que boquean en la orilla del mar. El agua está a pocos pasos. Y estamos ahí, boqueando.
"Argh!... me ahogo!"
Sentimos que nos falta todo.
Algunos ven con un ojo la arena, con otro el cielo
"¿y el mar? ¡No existe!...(dicen) ¡no lo veo!"
Claro, no lo ves, pero sí lo oyes.
El sacerdote se dedica a coger esos peces en sus manos y ponerlos en el mar... Imagínate el suspiro del pez
"¡ahhh!, ¡qué maravilla! ¡por fin en el agua! ¡por fin en el mar!"
Pues sí ¡soy feliz de ser sacerdote!
Dime qué piensas de esto.
Y no seas un besugo que se quema en la arena caliente: ¡acércate a Dios! pero sobre todo, ¡ayuda a los demás a entrar en el agua de la amistad con Dios! Verás qué contento te quedas. Y si ya lo has hecho: ¡Choca esos cinco!
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