miércoles, 13 de julio de 2016

¿HAY UNA RELIGIÓN VERDADERA?

Supongamos que un chico español de Madrid ha tenido poca formación religiosa. Las ideas que tendrá a propósito de cualquier religión provendrían del ambiente.

Pero este chico, que voy a llamar Alex, ve a una chica que le gusta; le dice a su amigo: "Preséntamela". Y a continuación el diálogo se desarrolla así: 

- ¿Qué haces este verano?
- Me voy de misiones
- ... qué... guay, ¿Con qué ONG? 
- No, con la Iglesia...

Ella también viene del mismo ambiente que Alex, pero su experiencia de fe parece atractiva y no le importa hablar sobre ello. Para un chico que está tratando de resultar interesante esto es como si de repente la chica le adelantara por la derecha. 

- "La verdad es que yo pienso que todas las religiones son igualmente verdaderas" - dice Íñigo. No sólo es flirteo; realmente lo piensa así. 

La chica puede pensar en dos opciones: 

Opción A: Éste chico tan interesante es profundo y valora todas las religiones
Opción B: Todas le importan exactamente el mismo rábano, pero quiere hablar conmigo.

¿Qué podría decir la chica? ¿cuáles son las razones por las cuáles su religión es la verdadera? Ella también tendría dos opciones: 

Opción A: Pasar la noche de copas tratando de convencer a Alex, o 
Opción B: Pedirle su número y mandarle éste video por Whatsapp. 

En él descubrirás TRES RAZONES por las cuales una religión es o no verdadera. ¡Míralo por si tú también te encuentras con Alex!
video

La sinopsis es la siguiente: 

¡Hay muchas religiones! pero ¿Cuál es la auténtica? ¿Cómo puedo descubrirla SÓLO USANDO MI CABEZA? Hay tres razones que nos ayudan a detectar la verdadera religión:

1ª razón: Tiene que ser una religión que no enseñe cosas contrarias a la razón: porque la razón también es un don de Dios que no puede ir contra tu adhesión a Dios. 

2ª razón: Su fundador: la religión verdadera debería tener un fundador con COHERENCIA absoluta entres sus ideas y su santidad de Vida.

3ª razón:  Si tiene signos y milagros atribuíbles sólo a Dios... debe ser la verdadera religión.

En la Iglesia católica se cumplen estas tres razones: 

1. Nada en su doctrina va contra la razón, por eso hay tantos premios nóbeles y científicos católicos. Incluso sacerdotes científicos.

2. Tiene signos y milagros que sólo se pueden atribuír a Dios, atestiguados precisamente por ciéntíficos: piensa en Lourdes, Fátima o los milagros eucarísticos.

3. Pero sobre todo por su Fundador: Jesucristo no tiene rival, MIRADLO, Lo que ha hecho él no lo ha hecho nadie, mirad su altura moral... él te propone el tipo de amor que te gustaría para toda tu familia: incondicional: comprender siempre, acoger a todos, perdonar sin límites. 

Bienvenidos a la religión que Dios mismo te propone: entrar en una relación con Él como la tuvo su hijo único. En la misma. Filiación para ti y para todos: Universal, es decir: Católico.


sábado, 9 de julio de 2016

La SEXOSFERA I (sus efectos)

Ayer abrí un mensaje de Twitter. Un joven amable y sincero, que voy a llamar Pepe, buscaba hablar conmigo. Visité su perfil en Twitter antes de responderle y me sorprendió ver que lo usaba básicamente para compartir material pornográfico muy explícito.
Pepe no lo sabe, pero vive en una Sexosfera que le entorpece y ralentiza el corazón y a mí me toca explicárselo para que él decida qué hacer.

Antes de que un niño aprenda a decir Mamá y Papá, ya está respirando la composición química de la atmósfera que le circunda. Así, si un niño nace en la depresión del Mar Muerto y otro nace a la orilla del elevadísimo lago Titicaca, respirarán composiciones distintas de aire: el tipo de atmósfera que les ha tocado vivir a cada uno. Sucede lo mismo con el conjunto de actitudes y hábitos que nos rodean mientras crecemos. Respiramos nuestra atmósfera cultural sin cuestionarla.

Pepe ha recibido algunas influencias culturales que le mejoran como persona, pero otras en cambio no, aunque sea la atmósfera habitual que todos respiran al unísono con él. Pepe, y con él muchos jóvenes y adultos, ven normal el uso de la pornografía bisexual como elemento de distracción y no pasa nada. El ambiente, el suyo, el que respira mientras crece, le cierra los ojos sobre la toxicidad de esta atmósfera para su vida. No pienso hablarle de pecado, pues hay algo aquí que precede al pecado mismo y es el mal objetivo: le afecta aún antes de que tenga culpa, como el humo de un incendio te afecta aunque estés dormido y no sea culpa tuya el incendio que otro inició.

De la misma forma que un niño nacido en el antiguo Egipto vería con total normalidad la existencia de la esclavitud, Pepe y muchísimos otros ven normales las relaciones bisexuales, el porno y cualquier uso de la sexualidad fuera del matrimonio. El niño egipcio, al crecer, debería hacer un esfuerzo intelectual considerable para oponerse a la práctica de la esclavitud, y Pepe está tan obligado a pensar como piensa sobre la sexualidad que sólo podrá liberarse con una dosis tan fuerte de reflexión y autonomía como la del niño egipcio que no quisiera esclavos.

La sexosfera en la que vive Pepe le rodea por todas partes y no le deja pensar, ni cuestionar nada sobre el tema. Tiene que acatarlo. El humor habitual de amigos y monologuistas también es sexual, la publicidad, los mensajes de whatsapp, de twitter y el Spam que llega a su correo son sexuales. Si ve una serie americana aprende que el incesto es normal, que incluso lleva a plenitud a quien lo practica. Cuando va al cine, no importa si es una peli del espacio, de tiros, medieval o de James Bond, Pepe aprende que la liberación sexual es "el aire" que respiran los mejores personajes de las mejores películas. Así, Pepe no se da cuenta de que es una "liberación-impuesta" por todas partes. Y si es "impuesta" no es tan libre sino que más bien es una cadena de la que no podrá escapar a menos que actúe.

¿Es para tanto? ¿no es una exageración decir esto? ¿En qué le puede afectar, si simplemente es el modo actual de vivir? además él siempre ha vivido así: Pepe sale del cine, de su casa o de la conversación con sus amigos respirando dentro de la sexosfera, le parece normal este ambiente y se ha adaptado sin darse cuenta de que tiene menos oxígeno que en el Titicaca y su vida se hace pesada, gris y cada vez con menos horizontes. Si quieres jugar un partido de fulbol en el Titicaca... no puedes dar ni tres carreras. Pues, si quieres AMAR teniendo una visión de la sexualidad tan deteriorada, no durarás nada tampoco y tu juramento de "amor eterno" durará menos de tres meses.

Aquí radica el problema. Estamos hechos para amar en plenitud. Sólo eso nos llena: no el amor, sino la plenitud en el amor. La sexualidad es un lenguaje para expresar esto. No es un pasatiempo, sino que transmite algo más. Bien usado el sexo es una declaración de amor, de querer el mejor proyecto con la persona que amas. Mal usada, la sexualidad da un hachazo a nuestro corazón y lo retuerce hacia nosotros mismos. Lo que debería ser un "salir hacia el otro" se convierte en un "reconcentrarte en ti mismo". No conozco a nadie que alimentándose de pornografía llegue a mirar mejor a la novia o al novio, ni que le estimule a ser más generoso. Dejar que el instinto mande en esto (me apetece, me gusta) es como si el Egipcio juzga de la esclavitud a la luz de si está más cómodo o no con gente que le sirva sin cobrar. La sexualidad en el matrimonio tiene un mensaje claro: amor fiel. Amor que dice: "eres el centro de mi vida, te amo y quiero un proyecto contigo, me entrego a ti para siempre y te acepto para siempre". Esto se pierde por completo en el sexo porno o en las relaciones fuera del matrimonio. Te quita el oxígeno poco a poco, hasta convencerte de que no es tan malo ser tan limitado. Como la atmósfera sin mucho oxígeno te va ralentizando poco a poco, la sexosfera te empuja a que te contentes con lo que hay en el instinto, las relaciones pasajeras que no llevan a nada. No importan nombres ni rostros, sólo un cuerpo. Mañana será otro.

Tanto bombardeo, tanta presión para llegar a ver así la sexualidad, produce seres humanos enrollados en sí mismos, como virutas de madera enrolladas en su propia nada... siempre a la caza de sensaciones más intensas, pero nunca mirando a nadie a los ojos para aprender a entregarse y salir de sí mismos.

Y ésta es la peor parte de la sexosfera que se respira hoy: te entrena a la infidelidad. Pero si tu corazón no sabe ser fiel... ¡se queda sin oxígeno! Aunque todo el mundo te haga ver que lo normal es el porno, las relaciones, el sexo sin compromiso... tu corazón sigue ahí, obstinado y desea, desea y siempre deseará una cosa: amar y ser amado.

La sexosfera te entorpecerá, te ralentizará, te adormecerá en el amor mientras te promete lo contrario. Te jura que llegarás al amor y a la libertad pero al mismo tiempo te envuelve en cadenas; cadenas cómodas y brillantes. Pero los hechos están ahí. La sexosfera nunca educará tu corazón para amar como la atmósfera sin oxígeno no te alargará la vida. Te hará experto sólo en una cosa: en escribirte cartas de amor a ti mismo. Y esa no es la atmósfera que necesita tu corazón.

El aire puro en la sexualidad es otra cosa: es tener pulmones honestos, respirar verdad y pureza, es decir: ser dueño de ti, no vivir a medio gas, ni enrollado en ti mismo, sino decir que sí con fuerza y entusiasmo a un corazón fiel y fuerte que nadie va a lograr marchitar y que un día podrás poner en manos de quien tú quieras. Sin cadenas. Libre. Capaz de amar siempre.

El experimento

Estoy por realizar un experimento. Mañana a esta hora habrá terminado y vendré para contaros el resultado. Básicamente consiste en tratar de crear un hastag de éxito en Twitter. Estoy animado, ¡a ver qué tal sale! mi intención es promocionar los mensajes que he compartido con el hastag #TeologíaEnTuits. Creo que es un buen canal para la "Evangelización a gotas". La idea es que yo mismo voy a aprovechar una hora punta para tuitear varios mensajes muy seguidos con este hastag: #ElTuitGenial reflexionando sobre cómo debería ser un buen tuit para evangelizar, como ocurrencia no es la gran cosa, pero las definiciones que me han venido en mente pensando en cómo debería ser un Tuit Evangelizador... a lo mejor tienen futuro. Os lo diré mañana! ¡Reina de los apóstoles, ruega por nosotros!

¡Hola de nuevo!

Hace tiempo que mi actividad ha ido dirigida a montar y mantener la página www.vocacion.org y allí he tenido experiencias fantásticas. Actualmente sigo como director de la página y contestando todos los mensajes que mandáis por allí. Así seguiré haciendolo. Pero las circunstancias cambian. Ya llevo un año en Sevilla. Mi apostolado se realiza ahora entre universitarios interesados en formarse como miembros del Regnum Christi y entre los alumnos que están por terminar el colegio en el Highlands School, donde actualmetne soy capellán. A la espera de que vayamos todos a la JMJ con el Papa Francisco he estado pensando en resucitar este blog, por varios motivos: la vida pasa y quisiera llegar a difundir el conocimiento del amor de Dios con todos aquellos que se interesen, quizás aquí tenemos un nuevo canal para hacerlo! Por otro lado, la presencia que he ido teniendo en redes sociales como twitter va en crecimiento, así que en este sitio podría ofrecer a los interesados más información sobre lo que allí tuiteo, como se suele decir. Me propongo además compartir aquí con vosotros mis clases de religión y la experiencia de vivir la evangelización de los jóvenes. Esta idea me estimula especialmente y quizás sea de mayor ayuda para mí que para vosotros. Si Dios me permite, aprovecharé además para compartir con vosotros algunos contenidos que de momento no he ido subiendo a las redes sociales. Aquí estarán disponibles para todos y mientras lo hago, agradeceré a Dios las experiencias y las bendiciones que me ha ido dando durante todos estos años. Os pido una oración por este proyecto y os prometo rezar por todos los que de una forma u otra pasen por este blog. ¡Reina de los apostóles, ruega por nosotros!

martes, 10 de mayo de 2011

El secreto de Edward Cullen

Voy a revelar el secreto más profundo de la saga Crepúsculo, pero vas a tener que ayudarme. Imagínate la siguiente escena: Estás sola en casa. Tocan a la puerta. Abres. Delante de ti se encuentra Edward Cullen. Pálido, alto y mirándote a los ojos te dice con una sonrisa : "¿puedo entrar?" Tienes dos segundos para pensar en serio qué harías. Pero seguramente no los necesitas o te sobra uno. Si aún tuvieras fuerzas para hablar, solo podrías decir: sí.
¿Por qué conoces a Edward Cullen? ¿por qué te suena su nombre? Miles de libros, miles de entradas de cine, miles de descargas piratas en internet ¿te has preguntado por qué?
Estaba caminando por la calle cuando vi una fila interminable de muchachas, de adolescentes, agitándose y dando saltitos sobre sus pies mientras abrían las puertas del cine ¿por qué miraban suspirando hacia los posters con la cara de Edward Cullen? También yo me quedé mirando a sus ojos de vampiro tratando de ver qué tenían de particular, y entonces me hipnotizó y comenzó a hablarme él mismo: "¿que por qué vienen todas a verme o por qué gastan sus ahorros en leerme? entérate de una vez: no me alimento de sangre, sino del deseo más profundo de todo adolescente. El deseo de amar y de ser amado. Pero no de cualquier forma. Yo les ofrezco algo con lo que sólo han podido soñar en sus mejores sueños y que muchos nunca han visto con sus ojos hasta que me han visto a mí. Yo les ofrezco, y les señalo a la vez, lo único que necesitan: el amor eterno y fiel. Nada más les importa en realidad. Al príncipe azul le salen canas, arrugas y luego se muere; yo soy mucho mejor. No puedo marchitarme ni envejecer; soy el amante perfecto porque amo sin parar, día y noche, para siempre. Por eso no les importa si soy un vampiro o si tienen que convertirse en vampiras o en lo que sea. Son detalles sin importancia mientras el amor brille y dure."

Miré a las chicas que seguían dando saltitos y luego otra vez al poster. Ahora Edward estaba silencioso. No se ufanaba. Sabía que en realidad la atracción que sientes hacia él no cosa suya. Sabía que ese sentimiento de zambullida en tu corazón cada vez que le ves, ese sentir como si una piedra cayese en un lago cada vez que se estrena libro o película sobre Edward, no depende de él, sino de tí, de un deseo tuyo. Lo tienes tú y está en tu corazón. Es irresistible, está dentro de tu pecho, ni desaparece ni desaparecerá. Y además está destinado a crecer: el deseo de un amor infinito, que no muera y no traicione. El deseo de un amor exclusivo y fiel.

La adolescencia y la juventud activan en tu corazón el deseo que te acompañará siempre; buscarás el amor eterno y fiel como un misil busca la fuente de calor. No descansarás hasta alcanzarlo. Y con tal de lograrlo estarás dispuesta a pasar por encima de lo que sea. Lo buscarás con tal fuerza que podrás equivocarte y confundir lo que es amor con lo que se le parece. A veces el amor se presentará limitado, bajo la capa de la manipulación, la obsesión o la compulsión; si no estás atenta el impulso de tu interior se irá detrás de esto y en lugar de perseguir al sol te irás detrás de su reflejo, a un charco o a una poza.

Podrás confundir el amor eterno con los celos sin fin. Pero atenta a la finta. Un chavo celoso que desea poseerte y nada en la desconfianza no tiene amor eterno. El amor verdadero confía, te deja libre, quiere lo mejor para tí y se preocupa por ti pero no te monopoliza. Edward es un celoso, pero Bella no se da cuenta o no le importa. Ella se va con la finta.

Podrías confundir el amor eterno con el juego íntimo. Podrías así prometer amor "eterno" a alguien diverso cada mes. Así tu deseo no se saciará, Edward se alejará cada vez más, será inalcanzable, pensarás que imposible. Y esto porque el amor verdadero es exclusivo, lo que das a tu enamorado, al amor de tu vida, no puede ser lo que das a cualquiera; y por eso esperar tiene sentido.

¿Este es tu destino? ¿tratar de alcanzar a Edward sin poder hacerlo nunca? ¿experimentar lo mismo que Bella sin lograrlo?

No. Abre bien los ojos. Tu destino es mucho mejor que eso. El amor eterno y fiel, es aún mejor que el de Edward Cullen. El amor verdadero te respeta como eres. No te impide tomar tus propias decisiones, ni te acorrala como un vampiro o un lobo. El amor verdadero no es un novio abusivo ni celoso. El amor verdadero no bebe tu sangre, sino que la da toda por ti. El amor verdadero, eterno y fiel, ¡existe! y te quiere. Se asoma por la noche cuando duermes a la puerta de tu corazón. Te acaricia cuando despiertas. Le da la luz a tus ojos y el aire a tus pulmones. Te mira hasta el fondo de tu conciencia, pero no toca tu libertad, más bien la besa y te la cuida como si fuese un objeto maravillos de cristal fino. Y luego, en el momento que no estás distraída, cuando le miras a los ojos, cuando estás a solas tú y él, sólo entonces... te dice: ¿quieres venir conmigo? entonces, si quieres ven y sígueme.

A algunos les llena directamente. Lo sienten así y sólo ellos se dan cuenta. Pero todos pueden llenarse de él y amar a los demás con ese tipo de amor.

Contágiate de ese amor. Debe ser maravilloso cerrar los ojos sabiendo que alguien se muere de ganas por estar contigo. Es más maravilloso aún acostarse sabiendo que ya ha muerto de ganas por ti y que vuelve de la muerte para amarte sin fin y vivir a tu lado. Para siempre. Repito: Para siempre. El amor eterno. Verdaderamente fiel. Mucho mejor que Edward Cullen.

lunes, 26 de abril de 2010

¿Cómo usar mi vida del mejor modo posible?


Hola a todos, os presento al P. Joseph Tham. Es nuestro primer sacerdote chino. Su historia es increíble, pero créetela o me veré obligado a pasarte su correo para convencerte.

El P. Joseph nació en Hong Kong, se transfirió a Canadá y allí estudió la carrera de medicina. Ejerció varios años como médico brillantemente, pero su inquietud intelectual le llevó a seguir estudiando. Parece que medicina le sabía a poco así que se anzó a la carrera de matemáticas puras consiguiendo el título de nuevo brillantemente (sí, lo sé, ya lo he dicho antes, pero lo de "brillante" abunda mucho en la vida del P. Joseph)

Fue durante este período cuando descubrió sus increíbles dotes para la pintura. Todos me dicen que exagero, pero el P. Joseph pinta a la velocidad del sonido. Al menos esa es mi impresión. En una siesta puede empezar y terminar un cuadro, sacarle una foto y venderlo por internet. Así ayudó a la Escuela de la Fe cuando trabajó en México.

La mayoría de nosotros estaríamos mareados haciendo sólo la mitad de esto, pero el P. Joseph sentía que le faltaba algo. No sabía qué. Era médico, matemático y como hobbie, artista. Pero dentro de él... ese vacío, esa llamada a algo más.

Así que se fue a África como misionero. Sí, has leído bien: África. Misionero. Dos veranos. Pero como laico. Fue a ofrecer sus servicios como médico. Esto le gustó más. Podía ayudar a todos gratis y sanarles... pero... el vacío seguía ahí ¿qué pasaba? ¿por qué? El Dr. Tham ayudaba a todos, curaba a un hombre... pero se daba cuenta de que ese señor quería algo aún más que su salud. Quería, por ejemplo, que su hijo fuera bueno. Y él ahí no llegaba. Curaba a una señora. La señora quería estar sana. Pero quería aún más que su marido le fuera fiel. Y él ahí no llegaba. Veía que todos aspiraban a algo más que lo material. Africa le iluminó.

Así fue como descubrió su llamada al sacerdocio ¡ser sacerdote! ¡ser misionero!... ¡Así podría ayudar a todos a llenar esa sed de Dios! Así podría darles a todos lo que más anhelamos. Así podría darles el bien más grande que podemos compartir entre nosotros: la fe.

Ya han pasado varios años desde entonces y ahora el P. Joseph es sacerdote aquí, en Roma. Claro que para eso tuvo que estudiar filosofía y teología. Pero estaba entrenado. Estudiar para él es como respirar. Tanto que hace dos años consiguió también el doctorado en bioética.

Ahora el P. Joseph alterna sus clases en Roma con salidas prolongadas a Estados Unidos y a Hong Kong donde puede exponer la doctrina de la Iglesia sobre la vida y usar su experiencia de médico para acercar a otros profesionales al Evangelio.

¡Gracias por su ejemplo, P. Joseph!

viernes, 23 de abril de 2010

FACEBOOK

Como es más fácil, estoy subiendo las fotos en FACEBOOK: podéis verlas buscándome por el correo: "ynadaqueperder@gmail.com"

jueves, 22 de abril de 2010

Una visita al Highlands de Barcelona



Tengo que reconocer que esta visita me encantó. Hemos visto un ambiente maravilloso y quería agradeceros vuestra atención y todas las preguntas que me hicisteis. Perdonad que no os haya dejado mucho tiempo para más; aquí tenéis mi correo por si queréis comentarme algo de la charla o tenéis alguna curiosidad: ynadaqueperder@gmail.com

Con el H. Lorenzo Curbis me siento un enano (aunque mido 1,87)


Aquí estamos el P. Francisco y yo con el H. Lorenzo Curbis. No está subido a una silla. No. Nosotros no estamos de rodillas, es que él es así: mide 2,12 y era jugador profesional de Basket en Italia. Como os dije: de los 415 sacerdotes y religiosos que somos en casa no hay ninguna historia igual que otra. A propósito: al H. Lorenzo le falta un año más o menos para ser sacerdote ¡vamos a rezar para que meta muchos triples para Dios y viva los cuatro cuartos de su vida haciendo mucho bien a los demás!

viernes, 16 de abril de 2010

HOY HE HECHO MUCHOS AMIGOS

Hoy hemos estado en el colegio de Santa Isabel, en Barcelona. Mi hermana me dijo:
"No te van a hacer ni caso"
Oh No! No pude dormir.
Tenía pesadillas ¿qué iba a pasar? ¿Me iban a escuchar si les hablaba de la sed de Dios? ¿o de lo que hace un misionero?
Además ¡había habido un partido del Barça la noche anterior!
Me imaginaba lo peor.

Ya me estaba viendo el panorama...







¡Pero no! Mis pesadillas no se convirtieron en realidad!

¡La verdad es que todos estaban superatentos! ¿por qué? ¿estábamos hablando del Barca? ¡No! ¿entonces?.. ¡gracias por estar tan atentos! Espero que os haya gustado lo que os contamos sobre la sed de Dios!













Gracias a todos! lo hemos pasado muy bien con vosotros. Si tienes alguna curiosidad o quieres aclarar algo de lo que te contamos escríbe a "ynadaqueperder@gmail.com". También puedes dejar aquí un comentario si quieres.

viernes, 9 de abril de 2010

¿Qué hace un sacerdote?


Me encanta ser sacerdote. Todos somos como peces que boquean en la orilla del mar. El agua está a pocos pasos. Y estamos ahí, boqueando.
"Argh!... me ahogo!"
Sentimos que nos falta todo.
Algunos ven con un ojo la arena, con otro el cielo
"¿y el mar? ¡No existe!...(dicen) ¡no lo veo!"
Claro, no lo ves, pero sí lo oyes.
El sacerdote se dedica a coger esos peces en sus manos y ponerlos en el mar... Imagínate el suspiro del pez
"¡ahhh!, ¡qué maravilla! ¡por fin en el agua! ¡por fin en el mar!"
Pues sí ¡soy feliz de ser sacerdote!

Dime qué piensas de esto.
Y no seas un besugo que se quema en la arena caliente: ¡acércate a Dios! pero sobre todo, ¡ayuda a los demás a entrar en el agua de la amistad con Dios! Verás qué contento te quedas. Y si ya lo has hecho: ¡Choca esos cinco!